Esta historia me la contaron hace poco y me resultó simpática:
En los años setenta más o menos, el ex campeón mundial de boxeo Carlos Monzón (lo recordamos también por ser un ex de la Su), fue a pelear a Francia y al terminar la pelea quizo agradecer al público diciendo unas palabras. Al querer decir "merci beaucoup" (muchas gracias), dijo "pipí cucú". El público se quedó en silencio un segundo y después estalló en carcajadas.
En base a esa experiencia, el negro Olmedo lo empezó a usar y se hizo famosa la frase.
Hace 2 meses
